Gaudent in coelis ánimae Sanctórum, qui Christi vestígia sunt secúti; et quia pro eius amóre
sánguinem suum fudérunt, ideo cum Christo exsúltant sinefine.
Los santos, que siguieron las huellas de Cristo, viven gozosos en el cielo.
Derramaron la sangre por su amor, por eso se alegran con Cristo para siempre.
Concédenos,
Señor, que nuestras oraciones nos sirvan de alegría y ayuda, para que, al
celebrar la fiesta anual de los santos mártires N. y-N., imitemos su constancia
en
Amén.
Recibe, Padre
santo, las ofrendas que te presentamos en la fiesta de tus mártires N. y N., y
concédenos la gracia de permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque la sangre de los
gloriosos mártires N., y N., derramada como
Vos estis qui permansístis
mecum in tentatiónibus meís, et ego dispóno vobis regnum, dícit
Dóminus ut edátis et bibátis super mensam meam
in regno meo.
Vosotros sois los que habéis
perseverado conmigo en mis pruebas, y yo os transmito el reino -dice el Señor-;
comeréis y beberéis a mi mesa en mi reino.
Señor y Dios
nuestro, que iluminaste el misterio de la cruz en la muerte gloriosa de tus
mártires, escucha nuestra súplica y haz que, fortalecidos por este sacrificio,
nos unamos a Cristo fielmente y trabajemos en
Amén
Multae tribulatiónes iustórum, et de his ómnibus liberávit eos Dóminus. Dóminus
custódit ómnia ossa eórum, unum
ex his non conterétur.
Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo libra el Señor; él cuida de
todos sus huesos, y ni uno solo se quebrará.
Dios
todopoderoso y eterno que concediste a los mártires N. y N. la gracia de morir
por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos
mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Sea agradable a
tus ojos, Señor, esta ofrenda que va a ser consagrada en la festividad gloriosa
de tus mártires, para que nos purifique de nuestros pecados y te mueva a
escuchar las plegarias de tu pueblo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Porque la sangre de los gloriosos mártires N., y N.,
derramada como
Maiórem dilectiónem nemo habet, ut ánimam
suam ponat quis pro amícis suis, dicit Dóminus.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos -dice el
Señor.
Alimentados
con el pan del cielo, viviendo la unidad como miembros del Cuerpo de Cristo, te
rogamos, Señor, que no nos separemos del amor de tu Hijo, y a ejemplo de tus
mártires N. y N. logremos superar con valentía cualquier dificultad por aquel
que nos amó sobre toda medida. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Iste Sanctus pro lege Dei sui certávit
usque ad mortem, et a verbis
impiórum non tímuit; fundátus enim erat
supra firmam petram.
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no
temió las palabras de los malvados; estaba afianzado sobre roca firme.
Dios de todo
poder y misericordia, que infundiste tu fuerza a san N. para que pudiera
soportar el dolor del martirio, concede a los que hoy celebramos su victoria
vivir defendidos de los engaños del enemigo bajo tu protección amorosa. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Señor,
santifica con tu bendición estas ofrendas que te presentamos, y concédenos la
gracia de vivir encendidos en el fuego de tu amor que dio fuerza al mártir san
N. para soportar los tormentos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
O bien:
Acepta, Señor, los dones que te
presentamos en honor del mártir san N. y sean a tus ojos ofrenda tan preciosa
como el derramamiento de su sangre. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada
como
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam,
et sequátur me, dicit Dóminus.
El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su
cruz y me siga -dice el Señor.
Señor,
que el sacramento que hemos recibido nos dé la fortaleza con que el mártir san
N. se mostró siempre fiel a tu servicio y vencedor en el tormento. Por
Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Hic est
vere martyr, qui pro Christi nómine
sánguinem suum fudit, qui minas iúdicum non tímuit, sed ad caeléstia regna pervénit.
Este santo mártir derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió
las amenazas de los jueces, y así alcanzó el reino de los cielos.
Padre
todopoderoso, que concediste al mártir san N. pelear el combate de la fe hasta
derramar su sangre, te rogamos que su intercesión nos ayude a soportar por tu
amor la adversidad, y a caminar con valentía hacia ti, fuente de toda vida. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Dios de
misericordia, derrama tu bendición sobre estos dones y guárdanos en la fe que tu
mártir san N. confesó con su sangre. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
O bien:
Te ofrecemos, Señor, estas
ofrendas en la festividad de san N., a quien ninguna tentación ha podido
separar de la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada
como
Ego sum vitis vera et vos pálmites, dicit Dóminus; qui manet
in me et ego in eo, hic fert fructum multum.
Yo soy la verdadera vid, vosotros los sarmientos -dice el Señor-; el que
permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Reanimados
por estos sacramentos te rogamos, Señor, que imitando la constancia de tu
mártir san N. merezcamos recibir de tus manos el premio prometido a
Amén
Antífona de entrada
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]
Estos son los santos que triunfaron por la sangre del Cordero, y
prefirieron morir por Cristo a conservar la vida; por eso reinan con él
eternamente. Aleluya
Ecce iam séquitur
Agnum pro nobis crucifíxumstrénua virgo, pudóris hóstia, víctima castitátis (T.P. allelúia).
Vel:
Beáta virgo, quæ ábnegans
semetípsamet tollens crucem suam,Dóminum
æmuláta est, vírginum sponsummartyrúmque príncipem (T.P. allelúia).
Señor, tú que nos alegras hoy con la festividad anual
de santa N. y nos iluminas con su ejemplo de castidad y fortaleza, concédenos,
también, la poderosa ayuda de sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo...
Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu
santa virgen N. te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tus ojos
su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque la sangre del glorioso mártir N., derramada
como
Agnus, qui in médio throni
est,dedúcet eos ad vitæ fontes
aquárum (T.P. allelúia).
Si morimos con Cristo viviremos con él; si con él perseveramos, también con él
reinaremos. Aleluya.
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa N. con
la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión
nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Elégit eum Dóminus sibí
in sacerdótem magnum, et apériens
thesáurum suum abundáre eum fecit
ómnibus bonis.
El Señor lo eligió sumo
sacerdote y derramó sobre él todos los bienes.
Para Papas:
Dios todopoderoso y eterno, que pusiste al papa san N. al frente de tu pueblo,
para que con su ejemplo y su palabra lo ayudara a crecer en santidad, protege,
por su intercesión, a los pastores de
Amén.
O bien, para obispos:
Señor, Dios nuestro, que en la figura de san N. has querido dar a tu Iglesia un
modelo de buen pastor, concédenos, por su intercesión, ser apacentados un día
con la grey de tus santos en la abundancia de los gozos eternos. Por nuestro
Señor Jesucristo.
Amén.
Te ofrecemos,
Señor, este sacrificio de alabanza en honor de tus santos; que su protección
poderosa nos defienda contra todos los males presentes y futuros. Por
Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de san N., para
animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y protegernos
con su intercesión. Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno
de alabanza diciendo sin cesar:
Pastor bonus ánimam suam
pósuit pro óvibus suis.
El buen pastor dio la vida por las ovejas.
Señor,
Dios nuestro, que estos sacramentos enciendan en nosotros el fuego de amor que
abrasó el corazón de san N. y le impulsó a entregarse sin reserva al servicio
de
Amén
Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas:
ego autem Dóminus ero eis in Deum.
Buscaré a mis ovejas -dice el Señor-, y suscitaré un pastor que las
apaciente: yo, el Señor, seré su Dios.
Dios
todopoderoso y eterno, que has puesto al obispo san N. al frente de tu pueblo,
te rogamos que por la eficacia de sus méritos concedas a tu pueblo tu amor y tu
perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Señor, dirige
tu mirada propicia sobre las ofrendas que te presentamos en la festividad de
san N.; que ellas nos merezcan tu perdón y glorifiquen tu piedad y tu nombre.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad
de san N., para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra
y protegernos con su intercesión. Por eso, con los ángeles y los santos, te
cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Non vos me elegístis, dicit Dóminus; sed ego elégi vos, et pósui vos ut eátis,
et fructum afferátis, et fructus vester máneat.
No sois vosotros los que me
habéis elegido -dice el Señor-; soy yo quien os he elegido, y os he destinado
para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto dure.
Reanimados
por estos sacramentos te rogamos, Señor, humildemente que, a ejemplo de san N.,
nos esforcemos en dar testimonio de aquella misma fe que él profesó en su vida,
y en llevar a la práctica todas sus enseñanzas. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit
me, evangelizáre paupéríbus
misit me, sanáre contrítos corde.
El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar
Señor, luz de tu
pueblo y pastor de los hombres, que, dentro de
Amén.
Dios
todopoderoso, humildemente imploramos de tu Divina Majestad que estos dones,
que ofrecemos en honor de tus santos y que testimonian tu poder y tu gloria, le
alcancen a tu pueblo los frutos de la eterna salvación. Por Jesucristo nuestro
Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la
festividad de san N., para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con
su palabra y protegernos con su intercesión. Por eso, con los ángeles y los
santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Ecce ego vobíscum sum Ómnibus diébus, usque ad consumationem saeculi, dicit Dóminus.
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo -dice
el Señor.
Señor, que
estos sacramentos que hemos recibido nos hagan dignos de los gozos eternos que
mereció san N. tu servidor bueno y fiel. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
O bien:
Fortalecidos con el pan
de vida, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de san N., nos concedas servirte con
entrega generosa y amar, a nuestros hermanos con amor incansable. Por
Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Dabo vobis pastóres iuxta cor meum,
et pascent vos sciéntia et
doctrina.
Os daré pastores conforme a mi
corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia.
O bien:
Sacerdótes Dei,
benedícite Dóminum; sancti
et húmiles corde, laudáte
Deum.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón,
bendecid al Señor.
Señor, Dios
nuestro, que infundiste en los santos [obispos] N. y N. espíritu de verdad y de
amor para apacentar a tu pueblo, concede a cuantos celebramos su memoria crecer
en santidad, imitando su ejemplo, y recibir el auxilio de su intercesión
poderosa. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Recibe, Señor,
el sacrificio de tu pueblo, y lo que ahora te ofrecemos a gloria de tus santos
N. y N., sea para nosotros gracia de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la
festividad de san N., para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con
su palabra y protegernos con su intercesión. Por eso, con los ángeles y los
santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam
redemptiónem pro multis.
El Hijo del Hombre no ha venido
para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.
Hemos
recibido tus sacramentos, Señor, celebrando la memoria de los santos N. y
concédenos, por su intercesión, que lo que ahora celebramos en la tierra nos
ayude a conseguir la alegría del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Dicit Dóminus: Sermónes mei, quos dedi
in os tuum, non defícient
de ore tuo, et múnera tua accépta erunt
super altáre meum.
Dice el Señor: Las palabras mías
que puse en tu boca no se caerán de tu boca, y aceptaré sobre mi altar tus
holocaustos y sacrificios.
Señor, tú que
has llevado a nuestros padres a la luz del Evangelio por la predicación de san
N., concédenos, por su intercesión, que cuantos nos gloriamos de llamamos
cristianos mostremos siempre con las obras la fe que profesamos. Por Jesucristo
nuestro Señor.
Amén.
O bien:
Mira, Señor, a tu pueblo al que
[el obispo] san N. engendró con la predicación de la palabra y alimentó con el
sacramento de la vida, y haz que quienes por tu misericordia se han mantenido
fieles a sus enseñanzas, por su oración y por sus méritos, mantengan siempre
vivo el fuego del amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Dios
todopoderoso, que este sacrificio que te ofrece tu pueblo en la fiesta de san
N. traiga consigo los dones del cielo que esperamos de tu misericordia. Por
Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre
y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad
de san N., para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra
y protegernos con su intercesión. Por eso, con los ángeles y los santos, te
cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Fílius hóminis venit, ut daret ánimam suam
redemptiónem pro multis.
El Hijo del Hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.
Celebrando
con gozo la fiesta de san N. hemos recibido, Señor, la prenda de la salvación
eterna; que ella sea para nosotros auxilio en esta vida y primicia de la vida
futura. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Isti sunt viri sancti
facti amíci Dei, divinae veritáits praecónio gloriósi.
Éstos son los hombres santos, amigos de Dios, insignes en la predicación de
la verdad divina.
O Dios, que has sacado
a los pueblos infieles de las tinieblas a la luz mediante la predicación de [tu
obispo] san N.; concédenos, por su intercesión, permanecer firmes en la fe y
constantes en la esperanza del Evangelio que él nos anunció. Por nuestro Señor
Jesucristo.
Amén.
O bien:
Dios todopoderoso y eterno, que
has santificado este día de júbilo con la glorificación de san N. concédenos,
por tu bondad, mantener firmemente y consolidar con obras la misma fe que él
proclamó con celo infatigable. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Dios
todopoderoso, acepta la ofrenda que te presentamos en la fiesta de san N. y
concédenos a cuantos celebramos el sacramento de la muerte de tu Hijo cumplir
en la vida lo que ahora realizamos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Porque
tu gloria resplandece en cada uno de los Santos, ya que, al coronar sus
méritos, coronas tus propios dones. Con su vida, nos proporcionas ejemplo;
ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de
sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, lleguemos
victoriosos al fin de la carrera y alcancemos con ellos la corona inmortal de
la gloria, por Cristo, Señor nuestro. Por eso, con los ángeles y arcángeles y
con la multitud de los santos, te cantamos un himno de alabanza diciendo sin
cesar:
Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus.
Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear dice el Señor.
Por la
eficacia de este sacramento confirma, Señor, a tu pueblo en la verdadera fe,
para que la proclame en todas partes de palabra y de obra, a ejemplo de san N.
que trabajó y se entregó hasta la muerte por su propagación. Por Jesucristo
nuestro Señor.
Amén
Haec est virgo sápiens, et una de número
prudéntum, quae óbviam Christo cum lámpade accénsa
éxiit.
Esta es una virgen sabia y prudente, que salió a recibir a Cristo con la
lámpara encendida.
Escúchanos,
Dios, Salvador nuestro, para que en la alegría de la fiesta de tu virgen santa
N. aprendamos a servirte con amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Señor, te proclamamos
admirable en tu virgen santa N., y humildemente rogamos a tu Divina Majestad
que, así como te complaces en los méritos de esta virgen, aceptes igualmente
complacido el culto que tu pueblo te tributa. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de
Ecce Sponsus venit: exíte óbviam Christo
Dómino.
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Señor,
fortalecidos con tu eucaristía, te pedimos que, a ejemplo de santa N., llevemos
en nuestro cuerpo la muerte de Cristo y nuestra vida sea un esfuerzo continuo
por unirnos cada vez más a ti. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
Gaudeámus et exsultémus, quia Dóminus ómnium diléxit vírginem sanctam atque gloriósam.
Alegrémonos, llenémonos de gozo, porque el Señor ha amado a esta virgen santa
y gloriosa.
Señor, Dios
nuestro, que has derramado sobre la virgen santa N. abundancia de dones
celestiales, concédenos imitar en la tierra sus virtudes, para que también
damos gozar en su compañía de las alegrías de
Amén.
O bien, para una virgen fundadora:
Señor, Dios nuestro, que la
virgen santa N., tu fiel esposa, suscite en nuestros corazones aquel fuego de
amor que encendió, para gloria de tu Iglesia, en sus hermanas vírgenes. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Concédenos,
Señor, hacer nuestro el fruto de esta ofrenda para que, a ejemplo de santa N.
-, libres de la decrepitud del hombre viejo, recomencemos una nueva vida en
continuo progreso espiritual. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
[Misa]
Prefacio
En
verdad es justo y necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de
Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum
lampádibus. Média autem nocte clamor factus est: Ecce
sponsus venit, exíte óbviam Christo
Dómino. .
Las cinco vírgenes sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
A media noche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo,
el Señor!
Señor,
que la comunión del Cuerpo y de
Amén